El esfuerzo que realizó Nissan en 2008 con la puesta a la venta del todo poderoso GT-R le fue recompensado en forma de halagos y admiración por parte de la mayoría de la prensa y público. Hay coches mejores, pero a precios mucho más elevados. En la marca nipona son perfectamente conscientes de lo que consiguieron y por eso, quieren rentabilizarlo al máximo y mantener su nombre y el del GT-R en lo más alto durante el máximo tiempo posible.
Esa es la razón por la que a finales de 2010 Nissan lanzó una nueva versión del GT-R que aumentaba su potencia desde los 486 CV iniciales hasta los 530 CV. También introdujo mejoras en la caja de cambios, el sistema de tracción total y la suspensión, así como refuerzos en el chasis y variaciones en las llantas, el exterior y el interior.
Ahora repitiendo el proceso, Nissan vuelve a presentar una nueva revisión del GT-R para 2012 donde la novedad más sonora es el aumento, otra vez, de la potencia de su motor V6 biturbo. Con sus 550 CV y 632 Nm (30 Nm más que antes) el nuevo GT-R no solo es más poderoso, sino que además consume menos (12 l/100 Km frente a los 11,8 l/100 Km anteriores). Para conseguirlo Nissan ha reducido la resistencia del flujo de aire de admisión y aumentado la eficiencia de los gases de escape. También se han mejorado el encendido, la distribución, la mezcla y las válvulas de escape (que ahora van refrigeradas con sodio).
El cambio se ha vuelto a revisar para hacerlo más suave además de efectivo, y para obtener un mejor rendimiento de la transmisión, a partir de ahora se va a emplear en ella un aceite destinado a la competición (75W140). Los frenos también reciben su parte y en el GT-R 2012 estarán disponibles en compuesto carbono cerámico con los acabados ‘Premium Edition’ y ‘Egoist’. Como curiosidad de hasta donde llega el afán de Nissan por afinar su coche, mencionar que la suspensión es diferente en las versiones con volante a la derecha para compensar el mayor peso que soporta ese lado.
Los cambios en el interior son prácticamente inapreciables ya que se limitan a una nueva iluminación en el cuentavueltas, un nuevo equipo de sonido Bose y la inclusión en el equipamiento de serie de la cámara de visión trasera. Como se puede comprobar los retoques son leves pero abundantes, y es que mejorar por segunda vez una máquina del calibre del Nissan GT-R no tiene que ser fácil, pero Nissan ha vuelto a hacerlo para seguir dando mucha guerra otro año más.