Se presentará en Frankfurt y se trata de la versión más bruta del descapotable de techo rígido compacto de Mercedes Benz. Se llama SLK 55 AMG y cuenta con 422 caballos de potencia extraídos de su V8 de 5,5 litros e inyección directa de gasolina.
Si optas por el Hanlding Pack opcional (y con evidente sobre coste) contarás también con una suspensión más firme, diferencial autoblocante trasero y unos discos de freno flotantes con pinza rígida.
Y todo ello con un precio todavía por determinar, pero completo de equipamiento de serie que incluye la caja de cambios SpeedShift de AMG con siete relaciones y doble embrague, cuero, sistema multimedia, y un larguísimo etcétera.
Su estética tiene claros guiños al SLS AMG, aunque resulta menos felina que el anterior SLK AMG, para ser más "macho".
Una máquina de derrapar que conoceremos a fondo, como te decimos, en Frankfurt. Entre tanto, disfruta de las imágenes y los vídeos.