Resúmenes 46º Rally RACC COSTA DAURADA




Escrito por: Scratch Media | Fotografia Luis Lazo Compartir: Bookmark and Share

La voracidad de Loeb continúa en Catalunya

El heptacampeón volvió a ganar la cita española por sexta vez. Sordo trató de alcanzar la segunda plaza, pero Solberg aguantó el tipo. Su futuro aún está en el aire

 

Hace menos de un mes veíamos en el Rallye de Francia a un Sébastien Loeb pletórico, emocionado, orgulloso, que, por una vez, descuidaba el rostro de concentración que siempre le acompaña, ese que a veces le hace adquirir un halo robótico, para dar rienda suelta a sus sentimiento. Y no era para menos, pues, en lo que parece ser la declinación de su carrera en el Mundial de Rallyes, un campeonato en el que ha ganado todo,  "Seb" pudo celebrar su séptima corona mundial en el marco de su ciudad natal, recibiendo el calor de sus paisanos que le vieron cambiar las mallas de gimnasta por un mono de competición, en los tramos en los que dio sus primeras trazadas poco después de que empezara a competir en la fórmula de promoción "Rallye Jeunes", a la que se inscribió por casualidad, o por designios del destino...

 

Pues bien, después de bañarse en multitudes, de emborracharse de ego y de llevar a la realidad el sueño de todo gran campeón, Loeb se ha vuelto a postular como el Eddy Merckx de los rallyes en la penúltima cita del Mundial, el Rallye RACC Catalunya-Costa Daurada. En tierras tarraconenses, en el país de su fiel escudero Dani Sordo y rodeado de los viñedos de la zona, que quizás le recuerden a los que afloran en la ribera del río Mosela, un terreno que también se incluye entre sus dominios; "Seb" ha vuelto a abrumar.

 

Poco le ha importado apagar la ilusión a toda la afición nacional que pensábamos, esta vez de forma objetiva y con argumentos de peso encima de la mesa, que el palmarés de victorias españolas en el Mundial, ese que parece llevar anclado desde hace seis años en las costas argentinas, justo cuando quedamos destinados a navegar sin "patrón", se volvería a poner en funcionamiento justamente en nuestro país.     

 

Pero, desde que los WRC comenzaron a rugir en la zona profunda de Tarragona, sobre unos preciosos tramos de tierra-asfalto que los responsables del RACC encontraron como un oasis en un desierto después de recorrer miles de kilómetros por toda la comarca, "Seb" dejó ver que en cuanto coloca sus manos sobre un volante no piensa en otra cosa más que en ganar.

 

Una vez más su tocayo Ogier se puso respondón por la tarde y a poco le quita el liderato y los titulares; pero "Seb" no parecía preocupado, al menos no tanto como en primavera durante el Rallye de Portugal, y el sábado, cuando las carreteras serpenteantes, de doble carril y piso liso volvieron a recuperar el protagonismo del rutómetro, Loeb sacó los instrumentos de delineante, el lápiz y el compás, para hacer una demostración al que está llamado a ser su sucesor; luego dejó que el ímpetu y la ambición ahogaran a su futuro compañero de equipo.

 

A partir de entonces, Loeb se conformó, se apoltronó al frente de la general, y, como un jefe consolidado, dejó los méritos para los demás. En este grupo llegaba Sordo, que, después de sufrir en los tramos de tierra con un coche que su empleador reconocía no haber afinado al máximo, una vez superaba en el cálido asfalto a los finlandeses de Ford, poco acostumbrados a estas carreteras como pasarelas, se empleaba con ahínco cual becario en prácticas que lucha por dar continuación a su contrato. Pero enfrente se encontraba con un trabajador veterano que aún no quiere oír hablar de jubilación; Petter Solberg resistía el domingo los ataques del español, le seguía de cerca en los cronos, y mantenía su lugar en la recta final.

 

La foto final del Rallye Catalunya ha vuelto a ser la misma que en las últimas cinco ediciones. Loeb ha prorrogado su dominio un año más, y ya son sesenta y una las victorias que le contemplan. Lo que ha cambiado ha sido el protagonista del segundo lugar; Sordo no ha podido mantener su racha, y al menos ha conseguido un podio en un rallye que aspiraba a ganar. Ahora es el futuro lo que le debe preocupar, pero, por el momento, el color gris del otoño parece ser su tonalidad.

 

 

El accidente de Ogier permite a Loeb liderar en solitario el Rallye Catalunya

El piloto del Citroën Junior Team ha tenido una salida de carretera en la segunda especial del día. "Seb" cuenta con un margen de cuarenta segundos sobre Solberg. Sordo marcha cuarto


Sébastien Loeb lidera con solidez la segunda etapa del Rallye RACC Catalunya-Costa Daurada. Una vez finalizados los tres primeros tramos de hoy, el alsaciano cuenta ya con un colchón de más de cuarenta segundos sobre el segundo clasificado, Petter Solberg. Y es que la noticia de la mañana ha sido el abandono de Ogier, que se salía de la carretera en la segunda especial cuando trataba de seguir el ritmo de Loeb, perdiendo quince minutos y cayendo hasta la decimoséptima plaza.

 

Gracias al percance del francés Latvala ha recuperado la tercera plaza que le había birlado Solberg en la segunda especial de hoy, mientras que Dani Sordo se ha colocado cuarto después de superar a Hirvonen. El cántabro no ha logrado marcar ningún scratch esta mañana, pero ya tiene a Jari-Matti a tiro de piedra.

En el JWRC, Weijs ha sido el más rápido en los tres tramos celebrados, pero Lemes se mantiene en primera posición con una ventaja de casi medio minuto sobre el piloto holandés, que tiene el campeonato absoluto al alcance de la mano después de que Burkart haya perdido una minutada al salirse de la carretera en la primera especial del día

 

Loeb manda en los primeros tramos del Rallye Catalunya

El piloto de Citroën cuenta ya con una decena de segundos respecto a su más inmediato perseguidor, Ogier. Sordo no ha podido pasar del sexto puesto tras perder mucho tiempo en el primer tramo del día


Aunque los pronósticos hablaban de que la primera etapa del Rallye RACC Catalunya-Costa Daurada beneficiaría a los pilotos que tuvieran una posición de salida más retrasada al disputarse buena parte del recorrido de hoy sobre tierra; finalmente, el estado del terreno o las aptitudes de cada cual han hecho que el cronómetro, al término del primer bucle, demuestre lo contrario.

 

Sébastien Loeb se ha encargado de demostrarlo nada más comenzar la etapa; aunque debía abrir carretera, ha empezado el día siendo el más rápido en los caso treintaiséis kilómetros del tramo mixto de Terra Alta, donde Sordo empezaba ya con mal pié cediendo una quincena de segundos con su compañero de equipo, que era secundado en el tramo por Ogier (segundo en el orden de salida) y Latvala (tercero en salir a la pista).

 

 En el siguiente, La Ribera d´Ebre, el autor del scratch ha sido Solberg, seguido de cerca por Sordo, pero Loeb volvía a demostrar que no se estaba viendo tan perjudicado como se esperaba por el hecho de abrir carretera, ya que era el tercer clasificado en este tramo, de nuevo por delante de Latvala y Ogier.

 

Los franceses que ocuparán el equipo oficial de Citroën seguían su progresión en la última especial de la mañana, donde ocupaban las dos primeras posiciones, mientras Sordo sólo podía ser sexto perdiendo diez segundos y quedando en esa misma posición en la general del rallye al término del primer bucle.

 

 

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