Una salida de carretera en el penúltimo tramo le privó de conseguir su tan ansiada primera victoria en el IRC. De éso hace dos semanas, y este viernes Andreas Mikkelsen vuelve a ponerse el casco para sentarse en el bacquet derecho de su Skoda Fabia S2000 EVO-2 de los concesionarios británicos a intentar estar de nuevo en la pelea por la victoria en el Rallye de Sanremo. Si consigue ganar en la Liguria seguro que el infortunio húngaro se queda ya guardado en el armario del olvido...
"Sanremo es un rallye clásico con mucha historia. A veces es duro para mí este tipo de rallyes, porque otros rivales los han hecho muchas más veces que yo y conocen las carreteras muy bien. Pero todo ello se suma al desafío que supone para mí, y, como vimos en el Barum Rallye, frente a algunos pilotos con mucha experiencia yo todavía estaba en la pomada, luego, ¡todo es posible! Hemos tenido la capacidad de luchar por la cabeza en los tres últimos rallyes del IRC, así que ése es también el objetivo en Sanremo", ha dicho Mikkelsen.