El piloto de Vincios llegaba satisfecho al IFEVI al haber logrado subir al podio del rallye de casa, el Rías Baixas, por segundo año consecutivo, esta vez al tercer peldaño después de una apretada lucha con Vallejo antes de que el lucense se tuviera que retirar.
Sin embargo, tras las verificaciones técnicas los comisarios decidían imponer a Meira una penalización de seis minutos debido a una presunta irregularidad en la admisión del turbo de su Mitsubishi EVO X. De esta forma el piloto vigués caía hasta la octava posición en la general del rallye y dejaba el tercer peldaño del cajón al Peugeot 207 S2000 de Jonathan Pérez.