La emoción, la sorpresa, los aires nuevos que soplaban a través de las verdes arboledas de los valles cántabros en el anochecer sucio y plomizo de un viernes de primavera con aureola invernal, se han descompuesto bajo la lluvia a la velocidad de una hoja de periódico tan pronto como se habían impreso sobre las hojas de resultados.
Jonathan Pérez, soberbio, renovado, afrontaba la última pareja de tramos con la tranquilidad placentera del que se descubre, de pronto, para su sorpresa, en una situación placentera con la que de ninguna manera se le había ocurrido elucubrar a priori. 'Yony' se encontraba liderando el rallye con solvencia: después de marcar dos scratch consecutivos, le separaban 13"1 de Pernía y casi veinte segundos del temido MINI WRC de Monzón. Después de la oportunidad fallida del Sierra Morena de 2010, y sin adivinaciones de ningún tipo, esta se estaba revelando de repente como la gran ocasión de que el joven asturiano, de 25 años, se adjudicase por pleno derecho su primera victoria en el Nacional: el fruto más anhelado como culminación al proceso de aprendizaje, continuo y constante, que ha venido macerando con paciencia y voluntad durante estas últimas temporadas. Eso hasta que, cuando estaba empezando a tomar zancadas de ventaja sobre sus perseguidores, se ha tropezado con una piedra en la quinta especial, ha tenido que parar a curar la herida, sufriendo una hemorragia sanguínea de casi tres minutos y medios que ha truncado las ensoñaciones que comenzaban a rondar la mente del bonachón piloto de Sariego.
Con esas informaciones, la afición cántabra también echaba a volar su imaginación en dirección a una sublime victoria por parte de su más firme promesa del momento, justamente diez años después de que hiciese lo propio ante la atenta mirada de sus paisanos de la 'tierruca' el imberbe Dani Sordo de los años de su eclosión con el 'Mitsu' del RACC. Pero un tramo después del infortunio de Pérez, Pernía (el único que ha recibido el tiempo del scratch de Pons de cuantos se han visto afectados por la neutralización del TC-5 a raíz del accidente de Ojeda; al resto les han aplicado el crono de Meira, 24" más lento que el del catalán), calzado con mixtos sin tallar -poco dibujo para digerir la película de agua que cubría la carretera- se ha marcado un trompo que le ha provocado una pérdida de 51"3 respecto a Monzón en apenas 11 kilómetros.
Al contrario que el año pasado, el veterano piloto grancanario se estaba viendo sorprendido por el ímpetu de los jóvenes de RMC en su estreno con el flamante MINI WRC ex mundialista con sello de Prodrive. Pero, así como los dos últimos tramos les han valido a Pérez y a Pernía para renunciar a la condición de favoritos que se estaban construyendo ellos mismos casi sin pretenderlo, también han resultado suficientes para que Monzón se marche a dormir líder, como en la pasada edición, esta vez por 27"9 sobre el EVO X+ de Pons y el R4 de Surhayen, la revelación indiscutible de la etapa.
Los tres batallarán mañana en pos de la victoria bajo la lluvia de los tramos pasiegos. Entre ímpetus, humedades, kilometrajes y chaparrones, este rallye con tintes de ruleta puede volver a virar de signo, así se produjo hace ahora un año; o no, a estas horas de la noche, eso quién lo sabe...
Clasificación General Rallye Santander Cantabria 2013:
1º- Luis Monzón (MINI John Cooper Works WRC)
2º- Xevi Pons (Mitsubishi EVO X Gr.N+) +27"9
3º- Surhayen Pernía (Mitsubishi EVO X R4) +36"9
4º- Alberto Meira (Mitsubishi EVO X R4) +1´29"4
5º- Joan Vinyes (Suzuki Swift S1600) +1´47"2
6º- Sergio Vallejo (Porsche 911 GT3) +1´50"0
7º- Víctor Senra (Mitsubishi EVO X R4) +2´11"2
8º- Gorka Antxustegi (Suzuki Swift S1600) +2´14"8
9º- José Antonio Suárez (Ford Fiesta R2) +2´34"3
10º- Álex Pais (Mitsubishi EVO X Gr.N) +3´01"8