Romain Dumas es posiblemente uno de los pilotos más envidiados del mundo del Motosport. El piloto francés de 37 años no solo tiene un palmarés envidiable, sino que se permite el lujo de competir en una gran diversidad de competiciones.
Tras una temporada compitiendo como piloto oficial Porsche en el mundial de resistencia, en el que ha logrado una victoria pese a la juventud del Porsche 919 Hybrid, y de permitirse el lujo este verano de competir en la famosa subida de Pikes Peak, que además ganó en un prototipo Norma, Dumas inició este 2015 con un proyecto tan apasionante como nuevo para él, el Rally Dakar.
Dumas aceptó la proposición del equipo MD Rallye Sport, en el que también están involucrados Albert Llovera y Alex Haro, conduciendo un Buggy similar al del andorrano. Por si el reto no fuera suficientemente difícil, Dumas tenía de acompañante a François Borsotto, con graves problemas de voz que ha debido comunicarse con Romain con señas la mayor parte del tiempo.
Pese a la inexperiencia en el terreno, el Dakar comenzó positivamente para el francés, con una 19º posición en la primera etapa. Dumas lograría colarse varias veces más entre los más rápidos, sorprendiendo a propios y extraños, pero el Dakar no perdona a nadie, y los inconvenientes comenzaron a aparecer. Dumas sufrió problemas eléctricos en la etapa maratón, cuando los vehículos entraron en Bolivia. Esto hizo que el limpiaparabrisas no funcionara correctamente, y con la visibilidad mermada, Dumas quedó varado en un río.
Afortunadamente pudieron ser rescatados por aficionados locales, que ayudaron a sacar el coche del río. Ya en el campamento, y debido a que el agua había entrado en el vehículo, intentaron reparar toda la electrónica del Buggy. No sin problemas, consiguieron llegar a la etapa de descanso. Pero fue la décima etapa, entre Calama y Salta, la que finalmente acabó con las aspiraciones del piloto francés. La caja de cambios no aguantó, Dumas no pudo tomar la salida.
El francés se quedó a cuatro etapas de completar el reto, un reto que le ha gustado y que a buen seguro repetirá en el futuro. Y como no hay mal que por bien no venga, esto le ha permitido a Dumas viajar con tranquilidad a Montecarlo, donde sin apenas descanso, participará en tan famoso Rally, a bordo de uno de los Porsche 997 GT3. Tras el Rally, pronto comenzarán los test de pretemporada de resistencia. Desde luego, Dumas es un hombre afortunado.