“El error fue mío al arriesgar más de la cuenta tratando de cortar por donde no podía. En la primera pasada por el tramo más largo de la cita vi que en la zona donde finalmente pinchamos podía meter un cambio más, equivocándome al golpea la rueda en una arqueta y pincharse. En el proceso del cambio del neumático perdimos unos cuatro minutos y toda posibilidad de victoria cuanto habíamos sido los más rápidos hasta ese preciso instante. No puedo negar que aún sigo rascado porque una nueva victoria habría sido un gran broche de oro”, se lamentó el piloto de Domingo Alonso.
“La temporada, hasta ese percance, se nos estaba dando de maravilla, siendo los más rápidos en treinta tramos cronometrados a lo largo de los cuatro rallys disputados hasta la fecha. Nos hemos sentido muy cómodos y el equipo ha trabajado a gusto sin el compromiso de hacer un programa completo en el regional; hemos corrido lo que nos ha apetecido y el presupuesto nos ha permitido, ya que los gastos han corrido por nuestra cuenta”, añadió Toñi.
De cara a la última cita que aún queda por disputarse en la isla de gran Canaria, territorio donde el menor de los Ponce ha corrido sus anteriores cuatro citas, explicó que “estamos buscando cerrar los apoyos necesarios para poder estar presentes”, negando que en el caso de que hubiera ganado hubiera estado presente en el Rally Isla de Tenerife para intentar ganar el Regional puesto que eso “no estaba en nuestro planes y tampoco hay presupuesto para mucho más”, aseguró.
Por último, reconoció que tanto Fernando Capdevila, jefe del equipo Copi Sport - Red Ford de Canarias como el propio Marco Lorenzo, piloto del Ford Focus WRC ganador en Teror se acercaron “para reconocerme que si no hubiera tenido el pinchazo no habría podido ganar la prueba, algo que les honra como deportistas”, concluyó.