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Durante los Juegos Olímpicos de Londres, en plena efervescencia por la consecución de la medalla de bronce en la final masculina de tiro al plato, Al-Attiyah, cuestionado acerca de los rumores publicados por la revista francesa 'AutoHebdo' sobre una posible adquisición de Citroën Racing por parte de un fondo de inversión de su país, revistió de veracidad esa noticia asegurando que la compra ya se había consumado.
Pocos días después, en la previa del Rallye de Finlandia, donde el piloto del emirato decidió alquilarle su coche a Chris Atkinson, Yves Matton, el responsable del equipo Citroën, negó rotundamente esas informaciones, y explicó que, de hecho, resulta imposible vender el departamento de competición de la marca por tratarse de un área inscrita dentro de una compañía, y no una empresa independiente.
Ahora, en la asistencia del Rallye de Alemania, donde se va a producir su reincorporación al Mundial tras su periplo olímpico, Al-Attiyah, que ya había contradicho la versión oficial de la marca con anterioridad, ha reformulado su discurso, probablemente a instancias de la cúpula del equipo, negando reiteradamente que desde su país pretendan hacerse con el control de Citroën Racing.
"No estamos valorando esa opción, sólo pretendemos promocionar Catar a través de mí. Ése no es nuestro plan", ha señalado ahora Nasser. Entonces, ¿se acabó el culebrón...?