El acuerdo que firmó en el invierno de 2011 con el equipo Citroën duró apenas unos meses. En la marca francesa no sentó nada bien eso de que Al-Attiyah, sumido en el éxtasis por la consecución de su primera medalla olímpica, proclamase públicamente la compra del equipo por parte de Qatar, en clara analogía con el precedente del PSG. A partir de entonces, las relaciones entre ambas partes fueron empeorando paulatinamente hasta que, después del Rallye de Francia, se rompió la vinculación.
Entonces, desde Abu Dhabi llegó Al Qassimi para inyectar otra pingüe remesa de petrodólares a la estructura del doble chevrón. Nasser, por su parte, se marchó al bando contrario, a M-Sport, a negociar un contrato de patrocinio que se hizo efectivo en cuestión de días -en el Rallye de Chipre, concretamente- gracias al cual Malcolm Wilson ha podido mantener a flote su estructura mundialista, pese a la pérdida del apoyo oficial de Ford.
Por todo ello no es de extrañar que la relación del magnate inglés con Nasser fluya tan sumamente bien como para que el catarí esté decidido a seguir financiando el próximo año a la formación británica. El catarí quiere que el gobierno de su país renueve su patrocinio con M-Sport para 2014; una operación en la que ya están trabajando ambas partes que podría zanjarse durante el Rallye de Alemania dentro de tan solo unos días.
"Estoy absolutamente encantado con Malcolm y M-Sport, y queremos continuar en la misma línea", ha señalado Al-Attiyah a 'Autosport'. "Es mucho mejor hacerlo todo con tiempo y tener las cosas en su sitio para 2014, así que vamos a intentar dejarlo todo solucionado en Alemania", ha avanzado. Así da gusto, pensará Wilson...