Probablemente, Chris Atkinson haya sido el gran dominador de la temporada en el Asia-Pacífico. Sus tres triunfos en Malasia, Nueva Caledonia y Whangarei así lo atestiguan. Pero sus abandonos en el Rallye de Queensland y en el Rallye de Hokkaido le han acabado costando un entorchado que a mitad de temporada parecía asegurado para él.
A la postre, la corona ha sido para su compañero de equipo Alister McRae, con el que se jugó el título en el Rallye de China. El escocés asumió el liderato del campeonato gracias al segundo puesto que consiguió en el Rallye de Hokkaido -tras la descalificación de Gaurav Gill-; las puertas del campeonato se abrieron entonces para él antes de completar el periplo asiático, y, cuando tuvo que dar el do de pecho, lo dio, y de qué manera.
El pequeño de la familia McRae se colocó en cabeza del Rallye de China desde el primer momento, no otorgó la más mínima concesión a sus rivales y acabó logrando la victoria, por delante de Jari Ketomaa y Chris Atkinson, para proclamarse, por consiguiente, Campeón del Asia-Pacífico.
Al doblete en la clasificación de pilotos que completó su compañero australiano -aunque a él le habría gustado más haber ocupado el puesto del escocés...-, hubo que añadir el Campeonato de Constructores que se adjudicó Proton. La firma malaya ha teñido de amarillo esta temporada del Asia-Pacífico...