El Mini Countryman S2000, la avanzadilla del esperado debut de su hermano mayor, el WRC, ya ha subido por primera vez a lo más alto del podio. Este vehículo, que pudimos ver por primera vez sobre asfalto en el Rallye del Ciocco con Andrea Perego al volante, o el pasado fin de semana en su estreno mundialista en el Rallye de Portugal con Araújo y Oliveira como pilotos, ha estrenado prematuramente su palmarés.
Y lo ha hecho de la mano de Andrea Navarra, que lograba ayer la victoria en el Rallye Adriático, una prueba puntuable para el certamen Italiano de Tierra. El piloto transalpino ganó tres tramos y se anotó el triunfo por 12"6 de ventaja sobre el Skoda Fabia S2000 de Andreas Mikkelsen, que marcó los seis scratch restantes pero no pudo recuperar el tiempo perdido en un trompo que hizo en el segundo tramo. El podio lo completó el mítico Andrea Aghini a bordo de un Peugeot 207 S2000, seguido de Batistini, con idéntica montura, y del Ford Fiesta S2000 de Dettori.
El Mini S2000 desarrollado por Prodrive ya sabe lo que es ganar un rallye. Ahora sólo falta que el Countryman WRC haga lo propio en el Mundial a partir del Rallye de Cerdeña.