No cabe duda que los organizadores jordanos no están teniendo una papeleta fácil a la hora de sacar adelante la edición 2011 de su rallye.
Primero se puso en tela de juicio la celebración de la prueba por las revueltas sociales existentes en Siria, uno de los lugares que debía cruzar la caravana encargada del transporte para recalar en Jordania. El problema se solventó desviando la ruta hacia Israel para evitar el paso por la frontera siria, pero este cambio ocasionó un retraso que obligó a posponer el arranque de los reconocimientos, que finalmente se completaron a partir del martes con coches de alquiler al averiarse en dos ocasiones el barco que debía transportar los muletos hasta Jordania.
Todos estos problemas han detonado un retraso también para los camiones responsables de hacer llegar los vehículos de competición desde el puerto israelí de Haifa hasta el parque de asistencia próximo al Mar Muerto. Previsiblemente los tráileres no llegarán a Jordania hasta la medianoche de hoy, así que desde la organización han decidido cancelar la primera etapa, prevista inicialmente para mañana jueves (la última etapa está fechada para el sábado por la concepción del fin de semana arábigo), y celebrar en su lugar las verificaciones y el shakedown por la mañana y la ceremonia de salida por la tarde.
De esta manera el Rallye de Jordania comenzará oficialmente el viernes con la primera acometida al tramo de Suwayma -la séptima especial según el rutómetro diseñado en un principio-. a la que seguirán otras cinco cronometradas, y finalizará el sábado una vez se hayan completado cuatro especiales a doble pasada. Sin embargo la organización deberá buscar una solución de urgencia, puesto que el itinerario estipulado para las dos últimas jornadas no alcanza el 66% del total del recorrido que la FIA establece como mínimo para que el rallye mantenga su puntuabilidad.
Uno de los primeros en valorar esta decisión ha sido el ganador del Rallye de Suecia, Mikko Hirvonen. El finlandés, que saldrá primero al ocupar el liderato del Mundial, ha dicho que la cancelación de la primera etapa merma sus opciones al triunfo, puesto que ahora tan solo tendrá una etapa para recuperar lo que pierda el viernes limpiando los tramos a sus perseguidores. No obstante el piloto de Ford ha añadido que no se verá tan afectado si esta vez sus rivales si no utilizan la estratagema de levantar el pie premeditadamente en el último tramo de la primera etapa para no abrir carretera al día siguiente; algo que se presume difícil teniendo en cuenta que el pasado año el Rallye de Jordania fue el escenario donde estas tácticas alcanzaron su punto álgido, rozando el esperpento... Ya veremos quién se acaba llevando el gato al agua a orillas del Mar Muerto.