La primera edición mundialista del Rallye de Alsacia fue un verdadero sueño para Sébastien Loeb: victoria en casa, su séptimo título mundial delante de sus paisanos y el entorchado de constructores para Citroën. Este año, la marca del doble chevrón podría volver a adjudicarse la corona en su propio país, aunque la de pilotos aún deberá esperar...
Pese al doble abandono de sus pilotos en Australia -aunque finalmente 'Seb' acabó sumando cuatro puntos-, el equipo francés aventaja en sesenta y dos puntos a Ford. Necesitan que entre Loeb y Ogier sumen los puntos suficientes para que al término del rallye su diferencia respecto a Ford sea, como mínimo, de ochenta y cinco puntos. En ese caso los franceses se proclamarán matemáticamente Campeones del Mundo de Marcas 2011 con dos pruebas de antelación. ¿Sonará la marsellesa, correrá el champán y se volverán a repartir boinas rojas el próximo domingo en Estrasburgo?.