Quizá, cuando festeje las 50 primaveras -tiene 45 ahora mismo-, cumpla la tradición de los Flying Finns y se suba a un WRC para correr el Mil Lagos, como han hecho algunas de las grandes leyendas de su país. Pero, por ahora, parece poco probable que vayamos a ver dentro de poco a Marcus Grönholm inscrito a una prueba del Mundial. Eso sí, cada vez que le ofrecen probar un coche de rallyes, el bicampeón finlandés nunca dice que no.
Hace unos meses, trascendió una invitación de parte del director técnico del equipo Volkswagen, François-Xavier Demaison, ingeniero de \'Bosse\' durante su etapa en Peugeot, para que hiciese un test con el Polo R WRC en uno de sus terrenos predilectos: la nieve (ostenta nada menos que cinco victorias en el Rallye de Suecia, su segunda casa). Y ahora se acaba de filtrar una imagen del larguirucho piloto finlandés probando, de nuevo sobre el blanco elemento, la próxima montura que debutará en la categoría reina del Mundial: el Hyundai i20 WRC.
Grönholm se acercó esta semana a Rovaniemi, en la Laponia finlandesa, a los tests que completó el equipo coreano en los nevados bosques de la zona. Y de paso, pudo probar él, con sus propias manos, el nuevo WRC que ha desarrollado la marca asiática. Para la ocasión, \'Bosse\' le tomó prestado el copiloto (Tomi Tuominen) a su compatriota, Tomi Tuominen. Y, seguramente, se lo pasó como los indios. Está visto que, por muchos años que lleven de retiro, la pasión de los grandes Campeones por los rallyes permanece siempre a flor de piel...