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Lo ha intentado. Pero no ha podido ser... Por segunda vez en su carrera deportiva, Mikko Hirvonen llegaba a Gales con posibilidades de sumar su primera corona mundial. Sin embargo, como ocurrió hace dos años, la suerte no ha sonreído al finlandés en los bosques del Rallye de Gran Bretaña. Aunque, tal vez, en esta ocasión el golpe psicológico haya sido más duro que en 2009...
Y es que Hirvonen lo estaba haciendo bien, iba superando las expectativas, liderando el rallye después del sexto tramo por delante de Loeb. Pero, en el siguiente, un error de pilotaje le ha hecho dar un toque en el frontal de su coche que ha dejado sin agua el radiador de su Ford, y, a él, sin opciones de seguir rozando el sueño...
"Se acabó", ha declarado el finlandés a 'WRC.com'. "Me sentía muy bien, pero... en un punto de frenada, la superficie estaba muy resbaladiza, he llegado demasiado rápido a la siguiente curva, donde había una bajada pronunciada, y la parte trasera del coche ha tocado el talud. He hecho un trompo y la parte delantera del coche ha chocado contra una colina donde había un tronco de árbol que ha entrado dentro del radiador. Hemos perdido todo el agua del motor. Hemos continuado durante cinco o seis kilómetros, pero no hemos podido hacer más", ha manifestado un cariacontecido Hirvonen, que ha visto de nuevo cómo su oportunidad de ser Campeón del Mundo se le ha escurrido entre los dedos.