Después de que el Ford Fiesta RS WRC fuese presentado oficialmente en el Salón del Automóvil de París, los pilotos encargados de pilotarlo la próxima temporada, Mikko Hirvonen y Jari-Matti Latvala tuvieron la pasada semana su primera toma de contacto con la nueva criatura gestada en las instalaciones de M-Sport.
Los test se desarrollaron sobre pistas de tierra a caballo entre el norte de España y el sur de Francia. El motor que se utilizó fue el de 1.600 cc con turbo que montará el coche la próxima temporada, aunque en los talleres de M-Sport aún están desarrollándolo y trabajando en él antes de conseguir la versión definitiva.
Hirvonen probó su nuevo vehículo en Cataluña el sábado 9, y a continuación estuvo rodando en tierras galas durante los días 13 y 15. Mikko completó alrededor de un millar de kilómetros con el Fiesta RS WRC, y dijo que estaba "muy satisfecho con el resultado" y que "mis primeras sensaciones con el coche son estupendas". El piloto de Jyvaskyla señaló que las principales diferencias entre este modelo y el Ford Focus RS WRC que ha venido pilotando las últimas temporadas están "en el motor. Hay menos barra de torsión en el motor de 1.6 litros del Fiesta que en el de 2 litros del Focus, por lo que requiere un estilo de pilotaje diferente. El motor tiene que mantenerse a revoluciones altas", explicaba el de Ford. En cuanto al pilotaje, Hirvonen reconoció que "se necesita un poco más de agresividad, sobre todo en las curvas lentas".
Por su parte, a diferencia de su compañero de equipo, Jari-Matti Latvala tan solo pudo rodar un día con el Fiesta RS WRC, a bordo del cual recorrió cerca de doscientos kilómetros. El ganador del pasado Rallye de Finlandia destacó que "el balance es muy bueno y el motor es mejor de lo que esperaba". No obstante, después del Rallye RACC-Catalunya Costa Daurada Jari-Matti hará test en carreteras españolas con la versión de asfalto del Ford Fiesta RS WRC.