Si para rallyes como los de Suecia o Finlandia los pilotos que no han cogido en su vida un rasante a toda velocidad o solo han visto la nieve como elemento decorativo de alguna postal navideña deben ponerse en manos de algún especialista oriundo de las tierras nórdicas habituado a conducir sobre esas superficies desde que le salieron los dientes -como hicieron, por ejemplo, Armindo Araújo y Daniel Oliveira durante sus vacaciones-; algo parecido a los 'touareg' del desierto que enseñan a leer las dunas a aquellos neófitos en la arena africana -que se lo pregunten a Carlos Sainz cuando decidió afrontar su primer Dakar-; con la llegada del asfalto son los pilotos nórdicos, poco duchos en eso de optimizar las trazadas aplicando las leyes de las trayectorias, los que necesitan que alguien les aconseje cómo deben pilotar para intentar batir sobre el negro alquitrán a los pilotos de la Europa mediterránea, principalmente.
Mikko Hirvonen y Jari-Matti Latvala llevan ya demasiados años mostrándose impotentes ante el dominio ejercido hasta ahora en los rallyes de asfalto por los pilotos de Citroën -hasta ahora Dani Sordo y, sobre todo, Sébastien Loeb, imbatible sobre esta superficie desde 2005, salvo Montecarlo 2006-. Tan es así que hace dos años su jefe Malcolm Wilson decidió para esas pruebas colocar en el equipo oficial a un especialista como el belga François Duval, y relegar a Latvala al equipo Stobart. Pero ni por ésas consiguieron poner fin a la superioridad del equipo rojo. Así que lo único que les queda a los finlandeses de Ford es intentar perfeccionar su pilotaje sobre asfalto para intentar acercarse a los Citroën en su terreno predilecto.
Como ya hicieran en anteriores ocasiones, tanto Hirvonen como Latvala se han puesto en manos de un especialista que les aconseje cómo deben conducir sobre la superficie que menos dominan. El ex-piloto finlandés de Fórmula 1 Mika Salo intentará depurar el estilo de pilotaje de los hombres de Ford en el Circuito de Ahvenisto para optimizar su rendimiento sobre asfalto. Jari-Matti consiguió un avance considerable el pasado año al acabar cuarto en las carreteras de Alemania, España y Francia. Y este año debe seguir por el mismo camino al volante del Ford Fiesta RS WRC. Loeb ya les ha ganado dos veces en su terreno. Ahora a ellos les toca responder en el patio del alsaciano.