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Citroën ha apostado fuerte este año por Thierry Neuville, designándolo como el piloto júnior del equipo en su primera temporada mundialista con un DS3 WRC. Ford tiene en su estructura satélite a dos jóvenes como Ott Tänak y Evgeny Novikov. Volkswagen está probando a Andreas Mikkelsen y Kevin Abbring, que se están jugando un volante oficial para la próxima temporada...
Todos esos jóvenes pilotos están recibiendo el apoyo de sus respectivas marcas, casi una beca con miras al futuro. Pero, ahora, la FIA quiere que esos programas para nuevos talentos se conviertan casi en obligatorios.
Según 'Autosport', están estudiando la posibilidad de añadir una norma que exija a las marcas poner en liza tres coches oficiales en cada rallye del campeonato. Uno de ellos debería ponerse en manos de alguna joven promesa que ejercería el papel de protegido del equipo, como es el caso de Neuville dentro del Grupo PSA.
Y es que, a día de hoy, si no es con el respaldo de una marca o con el apoyo decidido de un grupo de patrocinadores fuertes, los jóvenes lo tienen muy difícil para medirse en el primer escalón del Mundial de Rallyes al volante de un WRC con los pilotos de renombre. A ver qué opinan las marcas...