Marcó el segundo mejor tiempo en el primer tramo, a espaldas de Loeb. Se dejó 6"3 en el segundo, desventaja que, no obstante, le permitía ir tercero a espaldas de los dos Citroën. Después se marcó una excursión en la tercera especial en la que perdió 1´22"4, que condicionó su actuación para el resto del fin de semana. Pero, a partir de entonces, Latvala firmó unos cronos que le hubiesen permitido estar luchando por la victoria de no haber mediado ese error...
Fue el más rápido en la cuarta especial, segundo en la quinta, séptima y octava, y tercero en al sexta. Remontó desde el noveno puesto hasta el quinto al término de la primera jornada, a una distancia de 1´13"7 respecto al líder; efectivamente, una diferencia 8"7 menor que el tiempo que le había costado su metedura de pata en el tramo tres.
El sábado empezó el día cediendo 4"5 en la primera cronometrada. A partir de entonces volvió a marcar un ritmo muy próximo al de los pilotos que se estaban jugando el rallye, pese a salir más tarde que ellos. Fue cuarto en el segundo, tercero en cuatro especiales, segundo en dos, y marcó el scratch en el penúltimo tramo del día. Finalizó la jornada cuarto a 1´36"4 del líder. Si no se hubiese salido el primer día, se encontraría tercero, tras el pinchazo de Solberg, a 14" de Ogier.
Para el primer bucle de la última etaoa Latvala optó por un compuesto blando, lo mismo que Sordo, marcó dos scratch y el cuarto mejor crono en la segunda cronometrada del día. Pero, en las segundas pasadas, estuvo sublime, fue el más rápido en los tres tramos -en el segundo de ellos compartiendo scratch con Ogier-, incluso en la Power Stage, donde se llevó los tres puntos y no dejó ninguno para su compañero Hirvonen, el único piloto de Ford con opciones al título. Jari-Matti querría algo de protagonismo, puesto que ya se había sacrificado por Mikko -que en ningún momento fue capaz de seguir el ritmo de su compatriota- en la penúltima especial, donde penalizó a propósito 2´10" por adelanto para que su compañero heredase la cuarta posición.
El piloto de Tuuri cuajó una gran actuación en Francia, demostró la evolución que ha experimentado su pilotaje sobre asfalto, tal vez encontró una configuración más óptima gracias a la ayuda de Markko Martin... Pero las frías cifras no engañan. Jari-Matti finalizó el rallye en quinto lugar -cuarto tras la exclusión de Solberg- a 3´30"3 de Ogier. Si a esa diferencia le descontamos lo que perdió el la salida de carretera que tuvo el primer día (1´22"4) y los 2´10" que penalizó en beneficio de Hirvonen... resulta que, si esas dos variables no hubiesen intervenido en el veredicto final, Latvala hubiese ganado su primer rallye de asfalto por 2"1...