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Es el Káiser, el amo y señor, como un antiguo centurión romano en Trier; el que mejor ritmo consigue mantener en medio del frenesí de cruces y paellas, ahora paro el coche y tiro de freno de mano, ahora piso a fondo el acelerador, que son los tramos del Rallye de Alemania. De hecho, hasta ahora, nadie, tan solo un irreductible galo -Ogier- que aprovechó un pinchazo suyo para derrotarlo en 2011, ha logrado vencerlo en estas carreteras. Y, este año, salvo catástrofe, la lógica indica que la racha de triunfos va a continuar.
En la primera etapa de la cita teutona, sobre las estrechas y polvorientas carreteras, caminos vecinales, casi, que cruzan los frondosos valles preñados de vides en los que maduran al sol y al frescor del río Mosela las uvas de las que se obtienen los famosos vinos que se comercializan en la zona, Loeb ha puesto de manifiesto, una vez más, que si en otros rallyes puede estar un paso por delante de los demás, aquí, como Bolt en el tartán de Mondo del Londres olímpico, les saca dos zancadas al resto.
El francés monopolizó los mejores cronos por la mañana, y, aunque por la tarde se dejó escapar dos scratch a favor de un Latvala capaz de ser el más rápido en un tramo y de derrochar en el siguiente todo lo que había conseguido desafiando al riesgo media hora antes, logró aumentar a 20"4 su ventaja sobre Solberg, que vio cómo su compañero de equipo le iba arañando segundos mientras el sol comenzaba a declinar entre las cepas.
Por su parte, Neuville le echó desparpajo y dientes; saliendo desde el principio con el objetivo de codearse con los pilotos de primera línea en unos tramos con unas características, en cierto modo, similares a los de sus queridos campos belgas, escenario de legendarias batallas de otros siglos, sólo que aquí, en lugar de seccionar llanuras, suben y bajan entre frondosos cultivos vitícolas. El joven Thierry tan solo cedió 5"1 con Latvala al término de la primera etapa, mostrándose durante todo el día como el piloto más rápido de Citroën, con excepción del maestro Loeb, por supuesto. Y es que, en unos tramos tan técnicos, como ya le pasó el año pasado en Francia, Hirvonen no fue capaz de encontrar la inspiración.
El finlandés no se encontró cómodo ni confiado con su coche en su primera experiencia con el DS3 WRC en un terreno de estas características, y, por la tarde, acabó sucumbiendo, claro, al empuje de un especialista en la materia como es Sordo. El piloto español, con el coche más afinado que en la mañana, volvió a ocupar el puesto que le corresponde en las tablas de tiempos, registrando el tercer mejor crono en las dos últimas especiales de la jornada, lo que le sirvió para rebajar a 17"3 la distancia que le separa del puesto de podio al que pretende aupar de nuevo al MINI.
Clasificación General Rallye de Alemania 2012 tras 1ª Etapa:
1º- Sébastien Loeb (Citroën DS3 WRC)
2º- Petter Solberg (Ford Fiesta RS WRC) +20"4
3º- Jari-Matti Latvala (Ford Fiesta RS WRC) +29"4
4º- Thierry Neuville (Citroën DS3 WRC) +34"5
5º- Dani Sordo (MINI John Cooper Works WRC 01B) +46"7
6º- Mikko Hirvonen (Citroën DS3 WRC) +48"9
7º- Ott Tänak (Ford Fiesta RS WRC) +1´17"9
8º- Mads Østberg (Ford Fiesta RS WRC) +1´28"7
9º- Chris Atkinson (MINI John Cooper Works WRC 01B) +2´34"8
10º- Sébastien Ogier (Skoda Fabia S2000) +3´43"3