Twitter (@NachoVillarin)
Parece que a Loeb le divierte eso de jugar al despiste con los periodistas, hablar ante los micrófonos con medias palabras. Lo ha estado haciendo todos estos meses cada vez que le preguntaban si iba a seguir o no en el Mundial de Rallyes. Pero él no dejó nada en claro en ningún momento: "Mi hija quiere que me retire"; "tal vez me vaya del WRC"; "volveré el próximo año a este rallye, no sé si como piloto o como espectador"; "la decisión ya está tomada"; "yo no sé nada, hablen con mi jefe"... Ese tipo de respuestas controvertidas y, a menudo, contradictorias, ahora blanco, ahora negro, fue el único testimonio que lograron obtener los avezados plumillas del flemático alsaciano. Todo para que, al final, se saliera por la tangente anunciando un programa parcial de rallyes. Ni sí ni no, sino todo lo contrario, vaya...
Ahora que ya se sabe oficialmente que no hará todo el Mundial el año próximo, Seb, consciente de que es él quien maneja la situación a placer, se está dedicando a lo mismo, a alimentar la curiosidad de la Prensa sin precisar todavía el número exacto de pruebas que disputará en 2013.
Despreocupado, con esa calma y tranquilidad que sólo él logra alcanzar en los momentos decisivos, casi pasota, el francés manifestó ayer (viernes), en la rueda de prensa posterior al shakedown del Rallye de Alsacia, que aún no tiene claro en cuántos rallyes tomará la salida en 2013: "Empezaré en Monte-Carlo y tal vez termine aquí, en Francia. Pero no tengo un número exacto. Lo ideal serían... ¡dos! O entre cuatro y cinco... ¡o tres!", afirmó.
Ese vacuo circuloquio fue lo único que respondió Loeb a las preguntas de los periodistas, demostrando así, de nuevo, cuánto le divierte jugar a la confusión con la Prensa desde su confortable y altanera posición.