Twitter (@NachoVillarin)
Una vez más, y ya van unas cuantas, Loeb puso de manifiesto su talento para llevar rápido no sólo un coche de rallyes, sino cualquier vehículo con cuatro ruedas y un volante...
Fue en el estrecho y revirado circuito urbano de Pau, donde se celebró la segunda cita de la temporada de la Porsche Matmut Carrera Cup. Y, en ese complejo escenario, tan diferente a un tramo de asfalto del Mundial de Rallyes, aunque parezca mentira 'Seb' no dio opción.
El piloto de Citroën superó a todos los habituales del campeonato, y lo hizo a lo grande, llevándose el triunfo en las dos mangas disputadas a los mandos de un Porsche 911 GT3 de su propio equipo. El jefe dio ejemplo. Como dice el refrán, cocinero antes que fraile...