Twitter (@NachoVillarin)
Fue el primer fichaje de MINI. El hombre que hizo soñar a la afición británica con volver a ver a uno de los suyos ganando el Mundial, y, para más inri, defendiendo los colores de una marca genuinamente británica. Pero, dos años después de sellar su acuerdo con la estructura anglo-alemana, Kris Meeke se ha quedado sin volante.
Las dificultades económicas que atraviesa el proyecto de MINI han obligado al equipo a bajar al piloto norirlandés de la segunda unidad del John Cooper Works WRC, que, a partir de ahora, quedará a disposición de aquellos pilotos privados que puedan estar interesados en alquilarla.
No obstante, Prodrive ha asegurado que Meeke seguirá trabajando con ellos en el desarrollo del coche y durante las sesiones de test. Incluso podría volver a competir con el MINI si se encuentra el presupuesto necesario.