Duro golpe para los dos pilotos, por un lado el brasileño volcaba en el Shakedown dejando el coche sin posibilidad de correr el rallye. Realmente este piloto tendría que hacerse mirar si tiene suficiente nivel para participar en el mundial con un WRC.
Por otro lado, un grave revés a Volkswagen el quedarse sin uno de sus coches para coger la mayor cantidad de datos posible para el 2013, Abbring también volcaba y se queda fuera. Ahora la marca tendrá un solo coche, el de Ogier, en una prueba que será durísima, y con un piloto que viene de hacer casi 1000 kms de test sobre asfalto la semana pasada en tierras andaluzas.