Sébastien Ogier nunca ha escondido que Loeb es su verdadero rival, su gran desafío, el piloto al que quiere superar. Este año Quesnel ha querido que ambos militen en el mismo equipo. Y, como es normal, la tensión entre los dos tocayos se ha desatado en varias ocasiones, especialmente en Grecia; algo que suele ocurrir entre dos personas que comparten los mismo objetivos. Pero, pese a ello, el piloto de Gap ha asegurado a la revista británica a 'Autosport' que le agrada que Loeb haya renovado con Citroën.
"Es una buena noticia para el equipo y para mí. Es agradable compartir equipo con un gran piloto como Loeb", ha dicho Ogier, que cree que el hecho de tener a su tocayo como compañero le ayuda a crecer como piloto: "Me hará evolucionar. Él es el más fuerte, cuando quieres batirle tienes que rozar el límite y la perfección".
Ogier también ha asegurado que la relación entre ambos no es tan tirante como se pueda pensar: "No nos vamos juntos de vacaciones y no puedo decir que seamos amigos, pero realmente la relación no es mala. La atmósfera en el equipo es buena, trabajamos bien juntos y toda la información se comparte abiertamente", ha explicado el de Gap, que, no obstante, no puede reprimir sus ansias por vencer a su compañero: "ser Campeón del Mundo ganándole sería más gratificante que hacerlo con él retirado. Prefiero ganar un título frente a él que tres sin él", ha dicho Ogier, un piloto cuyo único rival lleva su mismo nombre.