Ya lo intentó el año pasado en España y Francia, y no le salió bien la jugada. Pero este año Sébastien Ogier está dispuesto a batir a su compañero Loeb en una prueba donde, de momento, nadie ha sido capaz de ganarle, el Rallye de Alemania. El francés sabe que debe mostrarse más consistente en asfalto si quiere mantener sus opciones al campeonato hasta el final. De hecho ha estado rodando en Le Mans con un monoplaza de la 'Auto Sport Academy'. Cree que cada vez rueda mejor en esa superficie, y está dispuesto a demostrarlo ya este fin de semana en los tramos de Trier.
"Por el momento aún tenemos una oportunidad de cara al campeonato, pero para ello tenemos que batir a Loeb en Alemania. Va a ser difícil, él cuanta con un palmarés increíble en el Rallye de Alemania; pero es posible, tengo buena velocidad ahora en asfalto", ha dicho Ogier. Parece que la lucha intestina entre los dos Citroën se prolongará con la llegada del alquitrán.