Ogier y Meeke, dos ases destacados

El de Volkswagen y el de Citroën se disputan la victoria en el Rallye de Montecarlo, aventajando al resto del pelotón en más de un minuto

Ogier y Meeke, dos ases destacados

David Durán

Fotos: Press (WRC)

Twitter (@TheDDuran)

Sébastien Ogier es una vez más el líder del Rallye de Montecarlo, después de estar peleando contra Kris Meeke a lo largo de toda la primera etapa de la prueba. Los dos pilotos son los principales candidatos a la victoria, ya que el tercer clasificado es Jari-Matti Latvala a más de un minuto de diferencia, seguido de Andreas Mikkelsen, Thierry Neuville, Mads Ostberg y Dani Sordo. 

El primer tramo de la tarde fue uno repleto de sorpresas, pues a la lucha entre Ogier y Meeke se unieron Latvala, Mikkelsen y Sordo, quitándose este último de en medio a Stéphane Lefebvre y a Ott Tänak. Tänak tuvo una salida de pista pero pudo regresar a pista, al contrario que Lorenzo Bertelli y Eric Camilli – M-Sport perdió a dos pilotos en un solo tramo debido a salidas de pista, en el caso de Camilli casi en el mismo sitio (doscientos metros más adelante) en el que Kubica y Paddon tuvieron sus respectivos toques que les llevaron a abandonar. 

En el TC-7 el ritmo de Ogier no fue tan poderoso, perdiendo algo de fuelle en el penúltimo parcial – Latvala le recortó cinco segundos de inmediato, mientras que Mikkelsen trompeó y perdió minuto. Esto fue aprovechado a las mil maravillas por Meeke, que marcó un tiempo de 14:16.9, suficiente para adelantar a Ogier de nuevo por ocho décimas de cara al último tramo de la tarde además de colocarse aún más por delante de Latvala, Thierry Neuville y Mikkelsen. 

Sordo, pese a los cambios realizados en el service, continuaba sin encontrar agarre con los neumáticos blandos y el nuevo i20 WRC – su compañero de equipo coincidía en que las gomas blandas eran el compuesto equivocado, aunque no perdió tanto tiempo en cada tramo. Pese a ello, el equipo avanzaba poco a poco a la hora de afinar los reglajes del coche nuevo. 

Ogier sufrió un pinchazo lento al final del último tramo de la jornada, pero no le impidió marcar el último scratch del día frente a unos Latvala y Mikkelsen cuya confianza no estaba al cien por cien y que ninguno decidió ir a por la victoria. Meeke fue incapaz de contestar al tricampeón mundial en un tramo cercano a su casa y se quedó a 9,5 segundos en la general al final del día, aunque el británico terminó la jornada en un estado de ánimo positivo. 

Mientras los pilotos Hyundai seguían buscando agarre donde podían, Stéphane Lefebvre tenía una tarde difícil, con una barra antivuelco rota (veinte segundos de penalización) y una salida de pista en el último tramo de la tarde. Por su parte, Ott Tänak perdió el alerón trasero en su salida de pista, lo cual afectó al manejo de su Ford Fiesta RS WRC. 

Al final del día Ogier lideraba por 9,5 segundos sobre Meeke, mientras que Latvala estaba a más de un minuto de diferencia. Mikkelsen, Neuville, Ostberg, Sordo, Lefebvre, un discreto Bryan Bouffier y Tänak completaban las diez primeras posiciones – el resto de competidores de la categoría máxima se habían retirado, todos ellos en el tramo de Corps – La Salle en Beaumont y sus letales parches de hielo, como comentaba el copiloto de José Antonio ‘Cohete’ Suárez Cándido Carrera tras el primer bucle. 

La segunda etapa cuenta con tan sólo cinco tramos a disputar, pero dos de ellos son dos pasadas por Lardier et Valença – Faye, un recorrido de más de cincuenta kilómetros, mientras que el último es el mítico tramo de Sisteron. Tras la etapa los pilotos se dirigirán al parque cerrado en el principado de Mónaco para encarar la parte final del rallye.