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Hayden Paddon iba camino de conseguir su tercer triunfo de la temporada, el primero sobre asfalto a los mandos de su Skoda Fabia S2000. El vigente Campeón del PWRC, líder del Rallye de Francia desde los últimos compases de la primera etapa, contaba, a tan solo tres tramos para la conclusión, con dos minutos de margen sobre su más inmediato perseguidor, el Ford Fiesta S2000 de Craig Breen.
El piloto neozelandés estaba a punto de conseguir una victoria que le hubiese catapultado de nuevo al liderato del SWRC. Pero, en la segunda pasada por el tramo de Vignoble de Cleebourg, en un error incomprensible, se salió de la carretera a una acequia, despidiéndose amargamente de un triunfo que ya acariciaba con las yemas de los dedos a escasos doce kilómetros para la llegada...
Por sorpresa, Breen, que había superado al Ford Fiesta RRC de Al Rahji en los primeros tramos del domingo, recuperando parte de la distancia que había cedido el día anterior por culpa de una avería en el diferencial trasero de su coche, se encontró, de pronto, liderando el rallye a falta de dos especiales para la conclusión. Y, por supuesto, el joven norirlandés no desaprovechó la oportunidad de conseguir una victoria, la segunda consecutiva para él después de la tan emotiva que logró en Gales, que le sitúa al frente de la Copa del Mundo S2000 a falta de la última y definitiva prueba, el Rallye España-Catalunya.
Por detrás de Al Rahji, segundo de la general, se clasificó el piloto que había llegado a Francia en cabeza del certamen, el sueco Per-Gunnar Andersson, que también deberá jugarse el título en Salou. El piloto de Proton, retirado el sábado a causa de una avería en el alternador, escaló una posición en los minutos finales gracias a la penalización en la que incurrió a propósito su compañero en este rallye, el austríaco Andreas Aigner, cuarto, a la postre, en su debut con un Satria Neo S2000.