Aunque se esté jugando con su amigo Sordo un volante oficial en Citroën para 2013, parece que a Solberg no le importaría quedarse un año más a la vera de Malcolm Wilson, la persona que le dio su primera oportunidad en el Mundial, que le ha permitido ahora regresar cuatro años después a un equipo oficial. Eso a pesar de que la estructura que dirige el inglés ya no vaya a contar el próximo año con el respaldo financiero de Ford.
Al menos en esos términos se ha expresado el noruego ante la Prensa en las horas previas al arranque del Rallye de Cerdeña.
El menor de los hermanos Solberg ha elogiado el potencial y la capacidad de mejora del WRC de la marca del óvalo: "El Fiesta es un coche rápido, cada vez más rápido, de hecho. Me gusta este coche, siempre me ha gustado. He visto las evoluciones que se aplicarán e irá a mejor", ha declarado a 'Autosport'.
Y, sobre todo, ha dejado patente su confianza en el equipo, su adhesión a él, y las grandes dosis de fe que tiene depositadas en ellos de cara a la próxima temporada.
"M-Sport puede ganar rallyes incluso el campeonato el próximo año, estoy seguro. Conozco a Malcolm Wilson y al equipo que trabaja en M-Sport y esto les fortalecerá. No tendría inconveniente en quedarme en el equipo. De hecho, para mí sería muy duro marcharme. Veremos a ver", ha añadido el noruego.