Restan apenas unas horas para que el norte de Portugal, la zona límitrofe con la Galicia meridional, vuelva a recibir, como antaño, a las grandes estrellas del Campeonato del Mundo.
El Rallysprint de Fafe, ese evento que nos regaló a todos la pasada temporada el ACP (Automóvil Club de Portugal) para saciar la nostalgia de aquellos que añoran, año tras año, el recorrido más añejo, más puro (el de la zona norte del país) del que en su día fue o melhor rali do mundo, va a arrancar en breve con millares de aficionados apostados en los verdes cerros de la zona, aguardando, en medio de una polvareda, el rugido y las cruzadas de los mejores vehículos del Mundial.
En su segunda edición, el Rallysprint de Fafe presenta una lista de favoritos en la que luce con luz propia el nombre de un español. Una vez superado el amargo trago de tequila que le tocó digerir en México, Dani Sordo llega al país vecino con ánimos renovados, con la moral intacta, y con un entrenamiento previo más intenso de lo habitual que debería dar sus frutos en los caminos del Algarve, y, previamente, en las cunetas de Lameirinha.
Considerando las ausencias de Petter Solberg y Sébastien Loeb, los dos primeros clasificados de la primera edición, Sordo (tercero en 2012 con el MINI) fue el piloto que mejor resultado cosechó el pasado año de cuantos volverán a tomar la salida al tramo de Fafe. Eso con un coche de menores prestaciones que el Citroën DS3 WRC que conduce actualmente. Por tanto, si nos atenemos a la lógica, el cántabro parte esta vez, teóricamente, como máximo favorito a adjudicarse la victoria en el que probablemente sea el tramo más legendario de la historia del Rallye de Portugal.
En las hojas de apuestas se adivinan, asimismo, los nombres de Mikko Hirvonen, Mads Østberg (neófito en este evento, al igual que Evgeny Novikov), Thierry Neuville y, quizá, también, del joven noruego Andreas Mikkelsen, quien va a debutar con el Polo R WRC cargando en solitario el honor de Volkswagen a causa de la anunciada ausencia de Jari-Matti Latvala y la dichosa gripe que ha provocado la baja de última de hora de Sébastien Ogier.
Kubica, protagonista
Detrás de los nombres de Nasser Al-Attiyah (cuarto el pasado año) y Martin Prokop, destaca sobremanera la figura de Robert Kubica.
Dos semanas después de esa abrumadora demostración que firmó en Canarias antes de que acabase como el rosario de la aurora... el polaco se dispone a efectuar su debut sobre tierra con el Citroën DS3 RRC en un ejercicio previo que le vendrá al pelo para preparar su debut mundialista en el Rallye de Portugal.
Aunque él mismo haya asegurado que es esta, y no el asfalto, su superficie favorita, apenas ha competido con un coche de rallyes sobre gravilla, por lo que su rendimiento en este tipo de terreno es aún una incógnita. Pero, visto lo visto en Canarias o en el Rallye du Var, quién sabe si no nos volverá a dejar a todos ojipláticos...
Todo ese elenco de estrellas, junto a un nutrido grupo de pilotos portugueses (Pedro Meireles, Ricardo Moura, José Pedro Fontes, Adruzilo Lopes, Miguel Campos,...) y una preciosa caravana de clásicos (Ford Escort MkII, Opel Kadett GTE, Lancia Delta Integrale...), conforman un elenco de casi treinta inscritos que, indudablemente, provocarán el delirio de los millares de aficionados portugueses y españoles apostados en el rasante de Lameirinha o en el cruce del Confurco, y, por encima de todo, recordarán a los más veteranos del lugar un trocito de sus mejores años de juventud. Que viva Fafe...