Dani Sordo afrontará el Rallye de Francia (su próximo compromiso mundialista tras su ausencia en Australia, anunciada desde mediados desde agosto) a los mandos de un DS3 WRC oficial, 'pata negra', equipado con las últimas evoluciones y semejante, por tanto, al que conducirán Loeb e Hirvonen.
Algunas voces habían aventurado que la reincorporación de 'Seb' al equipo Citroën para el rallye de casa obligaría a Dani a sentarse en una unidad semioficial de PH Sport como la que le tocó pilotar en Suecia, no solo por la presencia en tierras nórdicas del alsaciano, sino, sobre todo, de Khalid Al Qassimi, quien debutó con el equipo francés en ese rallye.
Sin embargo, tras su reciente victoria en Alemania, Citroën ha adjudicado finalmente a Sordo el tercer coche de fábrica de su estructura para que corra con él en las carreteras de la Alsacia, cumpliendo así lo que habían pactado con el piloto español -según explicó el propio Dani- cuando decidieron de mutuo acuerdo que no fuese a correr a Australia.
Por tanto, la alineación que presentará la formación francesa ante sus compatriotas será exactamente la misma con la que afrontaron los tres rallyes que ha disputado Sébastien Loeb en lo que llevamos de temporada -a excepción de Suecia-; es decir: el alsaciano como punta de lanza y Sordo e Hirvonen ejerciendo de subalternos.
Al igual que en Monte-Carlo, Suecia y Argentina, 'Seb' será el encargado de sumar puntos para Citroën en Francia al alimón con Mikko Hirvonen, el piloto que designó el equipo como primer espada a principios de año, una etiqueta que la FIA prohíbe expresamente por reglamento permutar en el transcurso de la temporada.
Mientras tanto, Sordo correrá bajo el sello de la estructura de Abu Dhabi en representación del mecenas del equipo, Khalid Al Qassimi, y, por consiguiente, liberado de la presión de tener que cosechar puntos para Citroën en plena resolución final del título de Constructores.