A José Antonio Suárez le han salido las cosas a pedir de boca en el Rallye España-Catalunya. En los tramos de casa, el joven praviano ha confirmando el equilibrio anímico y la racionalidad mental que ha adquirido esta temporada a la hora de afrontar cada prueba. Y esa evolución en su manera de mirar este deporte, ese salto cualitativo en su proceso de madurez como piloto, le ha acabado dando sus frutos.
Aunque, en su fuero interno, realmente le apeteciese intentar luchar por la victoria en los tramos españoles, Cohete tenía claro que su objetivo en este rallye debía de ser, sobre todo y ante todo, batir a Brendan Reeves, el rival con el que se jugaba el subcampeonato. Sus posibilidades de triunfo pasaban entonces a un segundo plano. Pero su estrategia relativamente conservadora en un rallye tan largo y complicado por la meteorología le sirvió para situarse líder al término de la primera etapa gracias a los fallos de sus rivales, posición que ha confirmado hoy (sábado) con un contundente scratch en la primera pasada por El Priorat, el tramo más largo del rallye.
Ahí ha llegado el último espaldarazo anímico que necesitaba Suárez para asegurar y legitimar su victoria. Después, tratando de encontrar la calma, ha sido cuestión de pasar por los tramos sin correr riesgos hasta llegar al final de rallye como vencedor
Cohete ha conseguido hoy (sábado) su primera victoria mundialista junto a Cándido Carrera (proclamado, además, Campeón del Mundo de copilotos dentro de la Academia), un resultado que le ha permitido sentenciar, a lo grande, el Subcampeonato de la WRC Academy, culminando así su segunda temporada en el Mundial con una ración de éxitos que esperemos tenga continuidad la próxima campaña.