El exultante dominio que lucía Volkswagen en el rallye de casa ayer (jueves) a la noche, con sus dos pilotos instalados al frente de la general, ha sufrido una dura réplica en el primer tramo de esta mañana, en cuanto los motores de los WRC han comezando a rugir entre los viñedos que pueblan el valle del Mosel.
Nada más iniciar la primera especial del día (Mittelmosel; 22,95 km disputados con barro y numerosas humedades sobre el asfalto), el líder del Mundial, y del rallye, Sébastien Ogier, ha llegado demasiado colado a una frenada y se ha ido derecho contra las vides (algo similar a lo que le sucedió a finales de enero en el shakedown del 'Monte'), dañando gravemente el amortiguador delantero izquierdo de su Polo R WRC.
Aunque ha conseguido reemprender la marcha y regresar a la carretera, el galo, con la suspensión a la virulé, ha sido alcanzado lógicamente en pleno tramo por su compañero Jari-Matti Latvala, que le ha endosado 2´32" en la línea de meta, erigiéndose, claro está, en el nuevo líder de la general de un rallye de asfalto; toda una hazaña para el bravo piloto finlandés.
Thierry Neuville (calzado con neumáticos duros, al contrario que sus rivales más directos) ha marcado el mejor tiempo en el primer tramo de hoy y, gracias al error de Ogier, se ha situado segundo en la clasificación, a 5"8 de Latvala, seguido del español Dani Sordo a 9"6.