Un impacto seco, ligero; una compresión más severa de lo normal al pisar una roca situada en el margen izquierdo del camino, dejó a Sordo con las ganas de conseguir ese podio en la prueba de casa por el que estuvo trabajando con denuedo durante todo el fin de semana...
El piloto español se estuvo jugando los cuartos durante toda la mañana del domingo con los todopoderosos Volkswagen de Latvala y Ogier. Hasta que, en el penúltimo tramo, la segunda pasada por Pesells, en la frenada previa a una horquilla lenta a derechas, la rueda delantera izquierda de su Citroën se salió de la mangueta por culpa de una dichosa piedra...
El impacto contra esa piedra provocó una pequeña avería en la suspensión que obligó a Dani y a su 'copi', Carlos del Barrio, a detener la marcha automáticamente, dejando a la pareja española con las ganas de brindar un gran resultado a los cientos de seguidores que estuvieron jaleándolos desde las cunetas de Tarragona durante todo el rallye.