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Apenas dos semanas después de terminar el intenso programa de pruebas que completaron sobre el asfalto alicantino con Carlos Sainz y Sébastien Ogier (vídeo), el equipo Volkswagen retomó el programa de desarrollo del Polo R WRC, centrándose esta vez en la versión de tierra del vehículo.
Después de haber probado estos últimos meses en los caminos de España y Portugal, la estructura alemana se desplazó en esta ocasión hasta Grecia, donde desplazaron una unidad cubierta, curiosamente, por primera vez con una carrocería coloreada íntegramente de blanco.
Allí, Ogier tuvo ocasión de rodar sobre los agresivos caminos helenos la que será su arma en 2013. Lo que no sabemos es si las máquinas del Mundial volverán a pisar los tramos del Acrópolis el próximo año...