Volkswagen va a desembarcar en el primer escalón del Mundial dentro de apenas unas semanas. Y lo va a hacer con todas las de ley. El equipo alemán irá a por todas desde el principio. Prueba de ello es el programa de ensayos que han organizado esta semana nada menos que en México, al otro lado del Atlántico, para preparar la que será la tercera cita del calendario de 2013.
La FIA ha autorizado a Volkswagen a hacer pruebas fuera del Viejo Continente, a pesar de no haberse inscrito este año en el Mundial como fabricante. La formación germana ha desplazado un contingente hasta Guanajuato, la base del Rallye de México, con una unidad del Polo R WRC reglada para tierra con la que Sébastien Ogier ha completado dos jornadas (domingo y lunes) de pruebas sobre los resbaladizos caminos aztecas en los que estuvo compitiendo el pasado mes de marzo con un Skoda Fabia S2000.
Estos tests van a servir principalmente a la marca de Wolfsburgo para analizar cuál es la reacción y el rendimiento del propulsor del Polo en las condiciones de altitud a las que se disputan los tramos mexicanos.
Está previsto que Jari-Matti Latvala, el último fichaje de Volkswagen, se sume a las pruebas a partir de mañana (miércoles).