La actividad en el contingente de Hyundai Motorsport y el programa de desarrollo del i20 WRC siguen su curso según el plan establecido.
Después de completar hace un par de semana tres jornadas de tests sobre asfalto en el trazado francés de Chambley, un destacamento del equipo se desplazó la pasada semana a España, concretamente a la zona sur, para entrenar en altura, como los equipos ciclistas que se concentran cada temporada en Navacerrada.
Durante estos tests, los ingenieros de la formación asiática se dedicaron a evaluar y analizar el rendimiento y la potencia del propulsor 1.6 turbo del i20 WRC en condiciones de mayor altitud, factor determinante en rallyes como Argentina y, sobre todo, México.
Juho Hänninen y Bryan Bouffier estuvieron ensayando en los caminos andaluces a los mandos de una unidad de pruebas configurada para tierra, más evolucionada que la que probaron en Finlandia [vídeo], y decorada con el mismo diseño en blanco y negro que lució el i20 de asfalto con el que rodaron a primero de mes en Francia.
"La altitud es uno de los retos que tendremos que superar la próxima temporada, especialmente en México. El objetivo de estos tests ha sido estudiar en esas condiciones el comportamiento del motor y hasta qué punto puede incidir sobre la potencia. También hemos aprovechado para seguir avanzando en la puesta a punto del coche sobre tierra", ha explicado el director deportivo de Hyundai, Michel Nandan.