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Kris Nissen, el director del área de competición de Volkswagen hasta la pasada primavera, pretendía que la marca de Wolfsburgo desembarcase en el primer escalón del Mundial de Rallyes la próxima temporada a lo grande, inscribiendo tres Polo R WRC de fábrica, nada menos...
Uno se pondría en manos de Sébastien Ogier, otro se destinaría a un segundo piloto puntero, y un tercero se pondría en manos de alguno de los jóvenes pilotos que está tutelando este año el Grupo VAG, Andreas Mikkelsen, Kevin Abbring o Sepp Wiegand, la joven promesa alemana de la marca; ya que, pese a sus demostraciones en el IRC y la Copa del Mundo S2000 con Skoda, el nombre de Juho Hänninen como posible abanderado del equipo germano fue perdiendo fuerza conforme iba avanzando el proyecto.
Ahora, con la llegada de Jost Capito como nuevo responsable de Volkswagen Motorsport, las cosas han cambiado. El alemán, que ingresó en las filas de la marca bávara el pasado mes de mayo procedente de Ford, ha confirmado a una revista de su país, 'Rally', que, finalmente, y a pesar de los planes de Nissen, su predecesor en el cargo, serán sólo dos las unidades oficiales del Polo R WRC que pondrá en liza Volkswagen en el Mundial de Rallyes 2013.
Capito ha declarado a ese medio que, aunque ahora mismo la situación del equipo es lo suficientemente favorable como para permitirse alinear un tercer coche, prefieren esperar a ver cómo se van desarrollando sus primeras apariciones con un vehículo de la máxima categoría, antes de plantearse la posibilidad de poner en liza otra unidad más. Cautela germana...
Por tanto, si nada cambia, en la próxima edición del Montecarlo veremos en el parque cerrado dos unidades de fábrica del Polo R WRC que Volkswagen está desarrollando durante este año. Sus ocupantes serán Sébastien Ogier y otro piloto cuya identidad no se desvelará oficialmente hasta el Rallye de Alemania. ¿Será Latvala, Sordo, Mikkelsen...? Pronto saldremos de dudas.