La Fórmula 1 se ha encontrado con un problema inesperado en el Autódromo Internacional de Miami. Y el problema no está en la pista, ni en los coches, ni en algo tangible esta vez. El problema viene de arriba, una tormenta eléctrica que se cierne sobre sus cabezas y les ha obligado a modificar la hora de la carrera.
En efecto, el Gran Premio de Miami se celebrará a las 13:00 hora local (19:00 en la Península Ibérica, 18:00 en Canarias), en lugar de su hora prevista inicialmente. Y no se trata de una maniobra realmente de la Fórmula 1 o de FOM, sino que han sido obligados por la ley estadounidense que reina sobre todo tipo de actividades que se lleven a cabo al aire libre.
Esto implica que habrá que esperar algo menos para ver el retorno de la categoría reina después de más de un mes de parón. Una carrera en la que Andrea Kimi Antonelli saldrá en pole position seguido de Max Verstappen y Charles Leclerc, con los McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri y el otro Mercedes de George Russell como grandes candidatos a pelear por las posiciones de podio. Más atrás tendremos a Carlos Sainz partiendo del puesto 14º y a Fernando Alonso desde el 18º en un pequeño paso al frente para Aston Martin.
También implica que se adelanta tres horas la Fórmula 2, una carrera que ni tan siquiera estaba prevista originalmente en el calendario de la categoría - ya que Miami y Canadá se añadieron en lugar de Arabia Saudí y Bahréin. La carrera de F2 tendrá lugar a las 9:30 hora local - es decir, 15:30 en la Península y 14:30 en Canarias.
Modificar la hora de salida debido a la lluvia o una tormenta es una práctica relativamente habitual en Estados Unidos, que se observa sobre todo en la NASCAR - dado que ellos corren prácticamente todos los fines de semana desde febrero hasta noviembre. Lo habitual en su caso es que retrasen unas horas o incluso la pospongan al lunes, pero en el caso de la F1, con una logística mucho más complicada y que se desplaza a nivel mundial, es muy distinto.
Existen casos de que una carrera de Fórmula 1 modifique su hora de salida, normalmente retrasándose unos minutos por la lluvia o por daños en las protecciones de una carrera soporte (ya sea F2 o Porsche Supercup). En el caso de la lluvia, se han llegado a ver clasificaciones un domingo en lugar de un sábado, como ocurrió tanto en 2004 como en 2010 o 2019.
Lo curioso es que no es la primera vez que una carrera de F1 en Estados Unidos en un circuito urbano se adelanta tres horas por cuestiones climatológicas. Ya ocurrió en el Gran Premio de Dallas en 1984 - también en un calendario que tenía tres carreras en suelo americano, curiosamente, en la primera y hasta ahora única carrera que se ha celebrado en este estado.
En aquella ocasión, el problema no fue una tormenta sino todo lo contrario: un sol tan abrasador que derretía el asfalto, deshaciéndose al paso de los coches de F1 (y de Can-Am, que corrieron el sábado). El Warm-up tuvo lugar a las 7:00 mientras que la carrera se adelantó de 14:00 a 11:00, además de acortarse en diez vueltas. Aún así, aquella carrera fue un infierno con temperaturas de hasta 40º C y el asfalto del Fair Park desintegrándose con temperaturas de 66º C, creándose surcos en el circuito urbano.