Esapekka Lappi terminó sexto el Rally de Chile junto a Enni Mälkönen y permitió a Hyundai Motorsport cerrar la prueba con dos coches entre los seis primeros. El finlandés protagonizó una carrera de menos a más después de un viernes complicado en el que no encontró buenas sensaciones con su Hyundai i20 N Rally1.
El piloto finlandés puso en valor, sobre todo, haber completado la prueba sin problemas mecánicos ni pinchazos. “Es bueno llegar al final del rally sin tener ningún problema con el coche”, explicó Lappi, que destacó que esa ausencia de incidentes le permitió sumar puntos importantes.
El comienzo, sin embargo, fue mucho más complicado. Las condiciones del viernes no facilitaron el trabajo de Lappi, que reconoció que no tenía suficiente confianza en el comportamiento del coche como para luchar por las primeras posiciones.
La situación comenzó a mejorar el sábado, cuando los tramos más rápidos y anchos le permitieron ganar confianza. Además, los problemas sufridos por otros participantes le ayudaron a avanzar tres posiciones en apenas dos especiales y consolidar posteriormente la sexta plaza.
El domingo dejó mejores sensaciones para el finlandés. Lappi aseguró que pudo aumentar ligeramente el ritmo y recuperar confianza, aunque consideró que el resultado del viernes había condicionado ya sus posibilidades en la clasificación general.
“Los daños ya estaban hechos el viernes”, resumió el piloto de Hyundai, que aun así terminó el rally con una valoración positiva gracias a un domingo más competitivo y a la sexta posición final.