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Ayer -domingo- llegó al campamento más allá de las once de la noche (hora local), exhausto después de la tensión acumulada durante todo el día por culpa de una avería en el motor de su nuevo Hummer y un fallo en el circuito eléctrico que le hizo perder casi diez minutos a las primeras de cambio. Trago amargo para comenzar el Dakar en el que defiende su reinado... De no ser por las habilidades como mecánico de su copiloto español Lucas Cruz, y por la ayuda prestada por el coche de asistencia y, especialmente, por su compañero de marca Robby Gordon, que le remolcó hasta la llegada (vídeo), lo más probable es que el propulsor de su nueva carroza hubiese obligado al príncipe catarí a decir adiós a los tuercas antes de llegar a la Pampa, nada más iniciar la travesía hacia Perú...
Pero, en una carrera loca como el Dakar, donde todo es posible, lo importante es salvar las jornadas más amargas y descorazonadoras con la mayor entereza física y psicológica posible, y tomar la salida al día siguiente con la motivación intacta y la esperanza de que la suerte, que se mostró esquiva ayer, decida ser tu compañera de viaje hoy.
Y esa filosofía, grabada a cincel en la mente de un catedrático del desierto como Al-Attiyah, es la que permitió al catarí venirse arriba de nuevo en el segundo día de competición, conseguir la primera victoria con su recién estrenado Hummer, y volver a llamar a la puerta de la victoria en un raid que no ha hecho más que comenzar.
Nasser inició la etapa desde la 38ª posición de la general, muy alejado de los rivales con los que le corresponde mirarse de tú a tú. Como en los carriles más veloces de las autopistas, le tocó adelantar y adelantar con su monstruosa máquina a un buen número de pilotos que pelean por otras luchas para zafarse del polvo y la suciedad que iban levantando -de hecho se rompió una ventana de su coche-. Pero, en la última sección de la etapa, tras superar las arenas grisáceas de una tierra volcánica como Nihuil, exprimió al máximo la velocidad de su Hummer en las dunas, y acabó llegando a la meta de San Rafael con el mejor tiempo y una sonrisa de oreja a oreja.
El catarí aventajó en 54" al MINI de Stéphane Peterhansel, que ya se ha colocado como líder del Dakar por delante de Robby Gordon, tercer clasificado en la segunda etapa a casi dos minutos del francés. A espaldas del Hummer del norteamericano se posicionaron otros dos pilotos del equipo X-Raid, el polaco Holowczyc, apenas cincuenta segundos más lento que su predecesor, y el español Roma, que se quedó a menos de un minuto de su compañero de equipo.
Por su parte, otro de los integrantes de la estructura alemana, el ruso Novitskiy, ganador de la primera etapa, acabó la jornada octavo, a espaldas de De Villiers y Spinelli, y ocupa esa misma posición en la general, donde Al-Attiyah, el gran derrotado del primer día, se encuentra ya sexto, justo por detrás de Nani Roma.
El catarí vuelve a entrar de lleno en las quinielas. La balanza entre los MINI y los Hummer se ha equiibrado de nuevo. Y Nasser lo tiene claro: "Seguimos muy presentes. Con una buena estrategia la carrera aún puede ser nuestra", declaró el príncipe. ¿Lo será? Todavía faltan muchos días para conocer ese veredicto. El Dakar no ha hecho más que empezar...
Clasificación General 2012 (coches) tras 2ª Etapa:
1º- Stéphane Peterhansel (MINI All4 Racing)
2º- Robby Gordon (Hummer H3) +2´28"
3º- Krzysztof Holowczyc (MINI All4 Racing) +2´33"
4º- Giniel De Villiers (Toyota Pickup Hilux) +3´49"
5º- Nani Roma (MINI All4 Racing) +5´32"
6º- Nasser Al-Attiyah (Hummer H3) +8´47"
7º- Guilherme Spinelli (Mitsubishi Racing Lancer) +11´07"
8º- Leonid Novitskiy (MINI All4 Racing) +11´17"
9º- Ricardo Leal dos Santos (MINI All4 Racing) +14´41"
10º- Lucio Ezequiel Álvarez (Toyota Hilux Proto) +15´22"