Volkswagen sigue tratando de reunir sobre el tablero las piezas necesarias para hacer del Volkswagen Polo R WRC, el coche que presentaron hace unos días en Frankfurt, el proyecto ganador en el que quieren convertirlo dentro de dos años. La marca alemana pujó con fuerza para hacerse a toda costa con los servicios del piloto con más laureado de la Historia del Mundial, Sébastien Loeb. Estuvieron a punto de conseguir su propósito, pero, finalmente, el francés les dio un 'no' por respuesta. Hace poco el equipo germano quiso reforzar su área técnica lanzano otra oferta a uno de los ingenieros más famosos de todo el campeonato, Christian Loriaux; y de nuevo recibieron una respuesta negativa...
El belga, que trabajó para Prodrive desde 1991 hasta 2002, participando por tanto en la gestación de todos los Subaru Impreza que vieron la luz en ese periodo de tiempo, ocupa desde hace nueve años el cargo de director técnico de M-Sport. Bajo su batuta han nacido los Ford Focus RS WRC, en sus diferentes evoluciones, el Ford Fiesta S2000, el Ford Fiesta RS WRC... Gracias a su talento y a su dilatada experiencia, Loriaux hubiera sido el complemento perfecto a ese combinado de ingenieros que actualmente encabezan François Xavier Demaison y Willy Rampf.
Pero el belga prefirió guardar fidelidad a Malcolm Wilson y declinar la oferta que le hizo Volkswagen. Así que los alemanes deberán buscar a otra cabeza pensante con experiencia que haga del Polo R WRC ese aliado del éxito en el que esperan verlo transmutarse tan pronto aterrice en el Mundial.