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En 2011, 'Autosport.pt' publicó unas declaraciones de una fuente del equipo Citroën en las que, pese a las facilidades técnicas que ofrece el nuevo reglamento, descartaba la posibilidad de que la marca desarrollara ese DS3 S2000 del que habló Al-Attiyah en su momento, como sí han hecho Ford, con el Fiesta RRC, y MINI, con el John Cooper Works Súper Producción; vehículos ambos basados en la versión WRC de sus respectivos modelos, de los que se diferencian, principalmente, por el paquete aerodinámico y la brida de admisión del turbo, que es de 30mm, en lugar de 33mm.
Sin embargo, ahora la situación de la formación francesa es diferente. Aunque desde Citroën Racing ya han asegurado que los severos recortes puestos en marcha por el Grupo PSA, a causa de las graves pérdidas económicas que vienen registrando desde el pasado año, no van a condicionar la continuidad del equipo rojo en el Mundial de Rallyes, desde Satory están negociando nuevos patrocinios y estudiando fórmulas que les permitan reducir el coste económico directo que supone a la marca del doble chevrón la vigencia de su equipo de competición.
Y una de las opciones para aumentar los ingresos podría ser construir un DS3 RRC carreras-cliente, sobre todo teniendo en cuenta el protagonismo creciente que están tomando desde este año esos vehículos con motor 1.6 turbo y brida de 30mm en los llamados Campeonatos Regionales FIA (Europeo, Asia-Pacífico, Oriente Medio, África), en certámenes nacionales, e incluso en el IRC.
El director técnico del equipo, Xavier Pinon-Mestelan, ha dejado abierta, en efecto, esa posibilidad en unas declaraciones realizadas a la revista germana 'Rallye-Magazin: "actualmente, la homologación del Mundial de Rallyes se basa en la categoría S2000", señaló. "Excepto por el volante-motor, un paragolpes delantero diferente y un alerón trasero más pequeño, el coche es prácticamente idéntico al DS3 WRC. Y equipar el motor con una brida de 30mm no supondría demasiado esfuerzo", explicó el francés.