Con la nueva reglamentación WRC que ha entrado en vigor esta temporada estamos viendo cómo muchos pilotos con manos y ganas remueven cielo y tierra en busca de conseguir el presupuesto necesario para poder correr el rallye de su país con una montura de primer nivel. Per-Gunnar Andersson, Bernardo Sousa, Lambros Athanassoulas, Chris Atkinson,... Algo parecido a lo que ocurría en épocas pasadas, cuando los mejores pilotos nacionales se preparaban durante varios meses para ganar a los 'cocos' del Mundial en los tramos de su país. De momento, ninguno -salvo Andersson de manera puntual en Suecia- ha conseguido dar la sorpresa como sí han logrado hacer otros pilotos anfitriones en el IRC. Pero uno de ellos está dispuesto a romper esta constante en los rasantes del Mil Lagos.
Jari Ketomaa, el finlandés que el pasado año puso en entredicho la corona de Xevi Pons en el SWRC hasta el último momento, correrá el Rallye de Finlandia con una máquina de primer orden. El finlandés probó recientemente un MINI Countryman de Prodrive, pero finalmente se ha decidido por un flamante Ford Fiesta RS WRC de M-Sport. El piloto de Mikkeli, que no tiene un programa cerrado para esta temporada, probará por primera vez el coche la semana previa al rallye. Y antes se rodará en los caminos del Rallye de Estonia con un Mitsubishi de la categoría R4 preparado por MML Sports para coger ritmo y 'feeling'.
Hace dos años Ketomaa ya consiguió la séptima plaza con un Subaru Impreza WRC de penúltima generación. Esta vez, formará parte del cuarteto de finlandeses -junto a Janne Tuohino, ex-oficial de Skoda- a disposición de Malcolm Wilson. Objetivo más ambicioso...