Mientras en Citroën la guerra interna entre sus dos hombres está candente tras haber alcanzado su punto álgido en el Acrópolis; Ford parece querer ser el contrapunto a la situación que se está viviendo en las filas del doble chevrón. Así al menos lo ha demostrado Jari-Matti Latvala, el segundo piloto de la marca del óvalo, dando una lección de compañerismo y lealtad a su equipo.
El finlandés rozó la victoria en Jordania -dos décimas resolvieron el rallye a favor de Ogier-, pero el accidente en Cerdeña y las averías mecánicas que sufrió en Argentina -cuando iba líder- y Grecia han hipotecado sus expectativas en el campeonato. Jari-Matti se encuentra en cuarta posición de la general a setenta puntos del líder Sébastien Loeb, y ha reconocido que prácticamente ha tirado ya la toalla en su lucha por el título.
Por ello, a partir de ahora se centrará en hacer una labor de equipo: aunque cree que a Hirvonen le falta un poco de espíritu de lucha, y pese a que Malcolm Wilson aún no ha designado a Mikko -por otro lado, el primer alfil de Ford- como su principal baza de cara al campeonato, Latvala ha anunciado que intentará ayudar en su lucha por el título a su compañero Hirvonen, segundo a diecisiete puntos de 'Seb'.
Jari-Matti también declaró a 'Motorsport News' que en la segunda mitad del calendario se centrará en conseguir puntos para su equipo en el Mundial de marcas, donde Ford marcha segundo a cincuenta y cinco puntos de Citroën. El mejor escenario para empezar su contribución al bien común será el Rallye de Finlandia, donde se condecoró el pasado año. ¿Conseguirá igualar esa gesta?