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Duro mazazo el que se llevó el equipo Ford en los primeros compases de la segunda etapa del Rallye de Portugal. Y, para colmo, por partida doble...
Cuando Latvala y Solberg encabezaban la general al término de la jornada del jueves con Loeb fuera de juego, la marca del óvalo y el piloto de Tuuri tenían ante sí la posibilidad de enmendar los puntos perdidos en Montecarlo y México y volver a meterse en la pelea por el Mundial.
Pero, entonces, el error de Jari-Matti, uno más, volvió a aparecer de manera totalmente incomprensible. Y, para redondear el sainete, Solberg también se salía de la carretera nada más hacerse con el liderato que había dejado vacante su compañero... Descalabro para el equipo azul en la lluviosa mañana del Algarve.
Por ello no es de extrañar que Chrtistian Loriaux, mano derecha de Malcolm Wilson, se mostrase tan disgustado por los errores garrafales que cometieron sus pilotos cuando iban camino del doblete: "Nos dieron un salvavidas muy, muy grande y lo hemos pinchado. Dos veces. Realmente el campeonato se había terminado para nosotros, y entonces se nos dio este balón de oxígeno cuando Seb tiró su rallye por la borda. Todo lo que tenían que hacer los chicos era ir con calma. Sabían que podían controlar a Mikko, lo sabían. Sólo tenían que mantenerse en la carretera. De acuerdo, es fácil decir que únicamente tenían que mantenerse en la carretera y estoy seguro de que los tramos estaban como en Indonedia en los viejos tiempos, pero una parte de nuestros otros vehículos logró seguir. Sólo era supervivencia. Después de la salida de Jari, Petter tenía 20 segundos de ventaja con Mikko, podría haber levantado más. Hemos desperdiciado la oportunidad de darle la vuelta al campeonato, lo teníamos en bandeja de plata, pero lo hemos tirado a la basura y lo hemos enterrado", declaró el belga a 'Autosport'.