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Durante estas semanas de vacaciones veraniegas, en lugar de tomarse un respiro Volkswagen Motorsport sigue trabajando con denuedo en el desarrollo de su nueva arma, el Polo R WRC.
Después de completar a finales de junio cinco jornadas de tests en Finlandia con Sainz (vídeo) y Ogier (vídeo), el equipo ha retomado el trabajo de puesta a punto de la versión de asfalto del vehículo con el que abordarán el Mundial a partir de 2013.
Si la pasada primavera estuvieron rodando durante una semana en las carreteras de la provincia de Alicante (vídeo), la escuadra alemana ha decidido volver a probar ahora en los tramos de casa, concretamente en la localidad de Breuneberg, y también en el mismo escenario de viñas y bosques que eligieron para presentar el primer esbozo del Polo R WRC -construido sobre la base de un Skoda Fabia S2000- en noviembre del año pasado (vídeo).
Volkswagen ha estado haciendo pruebas en el país germano con Sébastien Ogier, tanto en seco como sobre mojado, concretamente en una zona muy próxima a Trier, el centro neurálgico del Rallye de Alemania (24-26 de agosto), donde está previsto que la marca anuncie el nombre del que será su segundo piloto la temporada que viene.