Twitter (@NachoVillarin)
La Race of Champion sirvió a Sébastien Ogier para mostrarse por primera vez ante las cámaras enfundado en el mono de Volkswagen, su nuevo equipo, y al volante de la máquina con la que competirá en el Mundial de Rallyes dentro de dos años, el Polo R WRC.
El piloto de Gap realizó una exhibición de cruzadas y derrapajes sobre el trazado alemán de Düsseldorf a los mandos de la que será su arma a partir de 2013, un vehículo que el galo se encargará de desarrollar junto a Carlos Sainz durante el próximo año, compatibilizando el programa de test con su participación en el Mundial a bordo de un Skoda Fabia S2000.
Ogier probó por primera vez el Volkswagen Polo R WRC la pasada semana, en unos test sobre tierra que la marca desarrolló con absoluto secretismo a continuación de las ensayos que completaron en asfalto, al sur de Francia, con Dieter Depping y Juho Hänninen como pilotos.