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Siete décimas. Así de exigua fue la diferencia que se estableció durante las tres especiales iniciales del Rallye de Gran Bretaña entre los dos aspirantes a la corona mundial, Sébastien Loeb y Mikko Hirvonen, reflejo del igualado duelo que veremos a lo largo del fin de semana en la batalla final sobre el barro galés. Esperemos que así sea. Por el bien del espectáculo...
Nada más comenzar el primer tramo, primera sorpresa: Sébastien Ogier, que había ofrecido su ayuda a Loeb en su carrera por el título, se estrelló contra un muro, arrancó una rueda y se tuvo que retirar, aunque se reenganchará mañana.
Por su parte, el escudero del otro caballero andante, Jari-Matti Latvala, que ha obtenido la medalla de oro al compañerismo, merced a sus contribuciones ejemplares al bien común en Australia, Francia y España -sin esos sacrificios en pos de su compañero, Hirvonen no estaría ahora mismo peleando por el campeonato-, tomaba la delantera al marcar el mejor tiempo en la primera pasada por Great Orme: una especial que llevaba sin celebrarse desde hacía más de dos décadas, trazada por una estrecha y serpenteantes carretera comarcal, con una pared de roca a un lado, y, al otro, un delicado muro de piedra, que se prolongado a través de verdes acantilados británicos, situdos como balcones frente a la inmensidad de la mar...
Pero, en la tercera especial, la única del día en la que se conjugaron la oscuridad, el barro y la humedad, los ingredientes típicos y otoñales del clásico Rallye RAC, Hirvonen cenó su primera dosis de moral del fin de semana, al marcar el mejor tiempo, 2"3 por delante de Loeb, que se colocó entonces en el liderato por sólo 0"7 de ventaja sobre Mikko después del aperitivo.
Latvala finalizó la jornada en tercera plaza, 2"4 por detrás de su compañero, y 8"8 de diferencia respecto a Solberg. A espaldas del noruego se colocaron los MINI John Cooper Works WRC de Meeke y Sordo, separados por 8"6. El español, que no está, precisamente, ante su rallye favorito, cedió mucho tiempo en el barro del tercer tramo, aunque pudo mantener la sexta plaza por sólo medio segunda de ventaja sobre Østberg.
El noruego precedió en la línea de meta a Tänak, que debuta con un Ford Fiesta RS WRC calzado con neumáticos DMACK, a Wilson y a Henning Solberg, décimo por delante de Raikkönen y el checo Prokop, que también se estrena con un WRC de la marca del óvalo. Kuipers acabó el día décimotercero, precediendo en la línea de meta a Novikov, Araújo, Block, y al joven holandés Keving Abbring, vencedor de la FIA Academy, que se ha colocado a 11"1 del norteamericano con uno de los Skoda Fabia S2000 de Volkswagen.